Incluye alcance, entregables, calendario y propiedad de resultados en una propuesta firmada. Pacta un anticipo del treinta al cincuenta por ciento en proyectos largos. Implementa recordatorios automáticos y ofrece métodos de pago sencillos. Si surge mora, aplica intereses y coste de cobro previstos en contrato. Una conversación temprana resuelve muchos bloqueos y preserva relaciones que pueden recomendarte en el futuro.
Abre una cuenta exclusiva para la actividad y programa apartados automáticos para IVA e IRPF tras cada cobro. Construye un colchón de tres a seis meses de gastos fijos. Mide márgenes por servicio, no solo ventas totales. Con ese control, ajustarás precios, priorizarás clientes fiables y evitarás sobresaltos en cierres trimestrales, incluso si un pago grande se retrasa más de lo esperado.
Entrega avisos de privacidad, firma contratos de encargo con proveedores, limita accesos y cifra dispositivos. Prepara la transición a factura electrónica interoperable cuando el reglamento lo exija para tu caso. Si subcontratas o trabajas en obras o contratas, revisa requisitos de prevención de riesgos y coordinación de actividades. Mantener trazabilidad documental permite dormir tranquilo y demostrar diligencia ante clientes exigentes o inspecciones.